Hoy en día estamos expuestos a una gran cantidad de tóxicos (microplásticos, contaminación ambiental, PFA’s…). La realidad es que hay muchos de esos tóxicos que no podemos evitar, simplemente no está nuestras manos, pero otras que sí.
¿Y por qué nos conviene hacerlo? Pues, entre otros muchos motivos, porque estos tóxicos están sobrecargando nuestro hígado, que no da alcance. Esto tendrá repercusiones en nuestra salud intestinal, hormonal y en todo el organismo en general (el hígado es el gran detoxificador de nuestro cuerpo y está involucrado en taaaantísimas actividades fisiológicas…).
Además, muchos de estos tóxicos actúan como disruptores endocrinos, es decir, son capaces de interactuar con nuestras hormonas, causando desajustes hormonales. Por tanto, si padeces Síndrome Premenstrual, (SPM), Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP), endometriosis, hipotiroidismo o cualquier otro trastorno o patología con implicación hormonal, es especialmente importante que evites estas sustancias tóxicas.
Aquí te dejo 10 formas de reducir la exposición a tóxicos y mejorar tu salud:
1. Sustituye a los ambientadores del hogar por un difusor de aceites esenciales
Además del buen olor que hará la casa, puedes jugar con los beneficios de cada aceite esencial según el momento (la lavanda ayuda a relajarse y la puedes poner al anochecer, la ravintsara o el árbol del té son antisépticos y los puedes utilizar cuando haya alguien en casa resfriado…). ¡Lo de la aromaterapia es todo un mundo!
2. Cambia el detergente y suavizante de la ropa
Utiliza detergentes ecológicos (cada vez se encuentran más, incluso en supermercados) o escamas de jabón de Marsella. Yo voy combinando ambas opciones según lo que me sea más cómodo en cada momento.
Las escamas de jabón de Marsella las encuentro en una tienda a granel, ¡y son la solución más económica y práctica (duran mucho tiempo) que he encontrado hasta ahora! En un recipiente (utilizo uno detergente vacío), mezclo 3-4 cucharadas soperas de las escamas con agua tibia. Lo tapo y remuevo bien para que se mezcle y el jabón se disuelva con el agua. La mezcla me queda con una textura muy parecida a la de cualquier detergente (si veo que queda demasiado líquido, añado un poco más de escamas).
Como suavizante, puedes utilizar vinagre de limpieza con algún aceite esencial (a mí me encanta el olor que hace la ropa con el delavanda</ span>!) Lo pones en el cajón de la lavadora en el mismo sitio donde pondrías el suavizante y listos.
3. Renueva los tuppers y envases (pasa del plástico a recipientes de vidrio)
Los envases que utilizamos para guardar los alimentos también pueden ser una fuente de tóxicos (principalmente BPA y ftalatos) que migran al alimento y que, por tanto, acabamos ingiriendo. Y ya ni hablamos de si los utilizamos para calentar los alimentos en el microondas.
Puedes ir renovando poco a poco los tuppers y sustituirlos por otros de vidrio aptos para congelar y microondas. Además, puedes reutilizar algunos botes de vidrio (de aceitunas, legumbres, caldo, etc.) para guardar alimentos en la nevera (verduras que te queden a medias como limón, aguacate, tomate, cebolla…). Con esta solución te estarás evitando los tóxicos de los envases de plástico y además reducirás los residuos que generas.
4. Utiliza productos de limpieza ecológicos
En realidad, con este paso estás simplificando y ahorrando: se trata de utilizar menos productos que sirvan para más cosas (y sin tóxicos, claro). Éstos son los productos básicos que te servirán para un montón de cosas:
- bicarbonato sódico
- vinagre de limpieza
- aceites esenciales (para desinfectar y que huela bien)
Con estos 3 productos y agua puedes realizar, por ejemplo, tu propio limpiador de superficies. Sólo tienes que buscar un recipiente con dosificador de spray y llenarlo ⅔ con agua, ⅓ con vinagre de limpieza, 1 cucharada de bicarbonato sódico y añadir 15-20 gotas de aceite esencial. A mí me gusta mucho lo de citronela< span>, pero también puedesañade unas gotas dearbol del te (desinfectante) o espígol >> a>.
Nota: si tienes mascotas, asegúrate de qué aceites esenciales son seguros (algunos pueden ser tóxicos para ellas).
5. Compra alimentos ecológicos
Más allá del debate sobre si los alimentos procedentes de la agricultura y la ganadería ecológicas son más nutritivos que los convencionales (algunos estudios han demostrado que las frutas y verduras ecológicas tienen niveles modestamente superiores de compuestos fenólicos y que los hidratos de carbono y los productos cárnicos ecológicos tienen un mayor contenido en omega-3), es innegable que el uso de antibióticos en la ganadería convencional o de pesticidas en la agricultura, hace que la producción de alimentos ecológicos -con regulaciones más restrictivas en cuanto al uso de estos y otros químicos- suponga un beneficio para el ser humano. salud.
Todos sabemos que comprar alimentos ecológicos supone un esfuerzo económico. Por eso, mi consejo es priorizar aquellos alimentos que estén más contaminados. El Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) publica cada año una lista de la “Docena sucia”, las 12 frutas y verduras con más pesticidas, frutas de un análisis de más de 47.000 muestras de 46 frutas y verduras diferentes. Os dejo aquí el enlace por sí que queréis consultarlo.
En cuanto a los alimentos de origen animal, si los consumes:
- priorizar el pescado salvaje (habrá comido más algas y menos pienso y, por tanto, tendrá mayores niveles de omega-3) y los pequeños como la sardina, la lubina, la lubina o las anchoas, menos contaminadas que otros pescados de mayor tamaño como el salmón o el atún.
- comprar carne de pasto, si puede ser ecológica mejor.
- cuando compres huevos presta atención al primer dígito del código impreso en la cáscara, que va del 0 al 3. Los de 0 son los ecológicos, que no han comido piensos elaborados con soja y maíz transgénico.
6. Utiliza productos de higiene personal y cosmética ecológicos
A través de la piel podemos absorber tantas o más toxinas que con los alimentos. Por eso es importante que, además de vigilar lo que comemos, seamos conscientes de qué productos están en contacto directo con nuestra piel (geles, cremas hidratantes, cremas solares, lubricantes íntimos…). Cuando estudiaba dietética, una profesora nos dijo algo que recordé y que hasta el día de hoy repito muchas veces en consulta: «¡no te pongas en la piel nada que no te comerías!».
Una de mis marcas favoritas es Salud. Y este es mi top 3 de sus productos:
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- Esto acondicionador me deja el pelo súper hidratado y brillante (he probado muchos y créeme, no es tan fácil encontrar un suavizante que no te deje el pelo como un exfoliante…)
<area-level=»1″>champú sólido de aloe vera y mango, ideal para cuando tienes que viajar y no quieres cargar peso o tienes que estar colgado de los ml permitidos en el equipaje de mano. < /li>
<area-level=»1″>crema de mans super hidratant i reparadora

7. Utiliza un filtro de carbón activo para reducir los tóxicos del agua
El tema del agua es muy interesante y merece un blog aparte. Trato de hacer un resumen rápido, basado en la evidencia científica y en mi opinión personal:
Problema: el agua del grifo, a pesar de ser potable, contiene cantidades de cloro, cal (según la zona donde vivas) y residuos que pueden llegar a ser un problema y afectar negativamente a nuestra salud. Además, el estado de las tuberías de muchas viviendas es también una fuente de metales pesados.
Mucha gente, como alternativa al agua del grifo, compra agua embotellada. Ésta, aparte de ser una opción poco sostenible, también es poco saludable, ya que el plástico de las botellas contiene BPA, ftalatos y microplásticos, entre otros tóxicos. Además, muchas aguas embotelladas son pobres en minerales, necesarios para una correcta hidratación.
Para el agua de consumo (otro día hablaremos de la ducha), existen diversas soluciones para reducir su cloro, pesticidas y otros tóxicos. Aquí os pongo las que a mí me parecen buenas por relación calidad-precio (hay sistemas como Kangen que son lo más top pero exageradamente caros):
- barra carbón activo (binchotán): es la opción más económica con mucha diferencia y, aunque quizá no sea suficiente, elimina trihalometanos (subproductos del cloro), pesticidas y herbicidas, metales pesados (entre 40-90%) y aporta minerales a el agua. Hervir 10 minutos antes del primer uso y rechazar el agua del primer filtrado. A partir de aquí, debes ponerlo en la jarra donde guardas el agua del grifo y dejar pasar de 4 a 8 horas para que esté purificada.
- Alkanatur: jarra (filtra carbón activo + alcaliniza) o sistema de ultrafiltración Alkanatur depure (con opción sobre el mármol o bajo pica), con filtro de carbón activo + hidrogena, alcaliniza e ioniza y aporta Magnesio.
- Doctor Agua: combina carbón activo y zeolita, mineral de origen volcánico que elimina buen porcentaje de nitratos y metales pesados (plomo, mercurio, cadmio, aluminio y hierro adicional). Tienen muchas opciones tanto por encima del mármol como por debajo del fregadero.
8. Sustituye las sartenes y ollas con antiadherentes por utensilios sin tóxicos
Las sartenes y ollas con revestimientos antiadherentes como el teflón contienen sustancias químicas tóxicas como el ácido perfluorooctanoico (PFOA), el politetrafuoroetileno (PTFE), o partículas del material base (aluminio o metales pesados) que se liberan si la sartén se raya.
Para evitar estas sustancias y los riesgos para la salud asociados, puedes ir sustituyendo poco a poco las sartenes por otras hechas con materiales más seguros, y que, además, te durarán mucho más tiempo sin dañarse. Existen diferentes opciones: acero inoxidable, hierro, vidrio…. Puedes ir sustituyéndolas despacio hasta eliminar los antiadherentes y materiales tóxicos de tu cocina 🙂
9. Cambia los productos de higiene menstrual y utiliza ropa interior de algodón orgánico
Los productos de higiene menstrual convencionales (tampones, compresas, salvaslips), contienen diversas sustancias que pueden ser perjudiciales para la salud (y el medio ambiente). Algunas de las más comunes son:
- dioxinas, generadas durante el proceso de blanqueamiento con cloro, que actúan como disruptores endocrinos
- los ftalatos, disruptores endocrinos que pueden afectar a la fertilidad
- pesticidas y herbicidas como el glifosato (relacionados con problemas de salud a largo plazo, incluido riesgo de cáncer)
- compuestos volátiles orgánicos (COVs) presentes en fragancias y adhesivos, que pueden causar irritación de la piel, alergias, problemas respiratorios y, en exposiciones prolongadas, efectos sobre el sistema nervioso .
Y todo esto en ccontacto con una zona tan delicada (en el caso de los tampones, estaremos absorbiendo directamente todas estas sustancias por la mucosa vaginal)…

Por suerte, cada vez hay más alternativas. Se trata de probar y escoger la que más se adapte a tus necesidades y te sea más cómoda.
- Calces menstruales: las de Cocoro son de algodón orgánico, diseñadas y producidas de forma local y ética en Barcelona
- Copa menstrual de silicona médica
- Comprendidas, salvaslips y tampones de algodón orgánico certificado
- Compresas de tela (algodón orgánico ideal) reutilizables
10. Deja de fumar y evita el alcohol
Este, en realidad, debería ser el primer punto.
Consejo: ve incorporando estos cambios poco a poco y en la medida de lo que tu tiempo y tu bolsillo te permitan (hay cosas que son gratis o que incluso suponen un ahorro y otros que requieren mayor inversión…).
Fuentes:
Mie A, Andersen HR, Gunnarsson S, Kahl J, Kesse-Guyot E, Rembiałkowska E, Quaglio G, Grandjean P. Humanidades de la humanidad implicadas en el organismo y el organismo agrícola: a comprehensive review. Environ Health. 2017 Oct 27;16(1):111. doi: 10.1186/s12940-017-0315-4. PMID: 29073935; PMCID: PMC5658984.
